<<El ser humano es una parte de un todo, al que llamamos universo, una parte limitada en tiempo y espacio. Experimenta su “yo”, sus pensamientos e ideas como algo separado del resto – como un tipo de ilusión óptica de su conciencia. Esta ilusión es como una prisión que nos limita a nuestros deseos personales y al afecto que sentimos por unas pocas personas cercanas. El intento de liberarse de esta ilusión es el asunto principal de la religión verdadera. No alimentando esta ilusión, sino intentando sobreponerse a ella es el camino para alcanzar una asequible cantidad de paz mental>>.*

No, esto no lo dijo Buda. Lo dijo Einstein.

Esta cita la oí por primera vez en un charla de Robert Thurman, Expanding your circle of compasion (Expandiendo tu círculo de compasión). Aunque el discurso que da ahí es muy bueno, su otra charla We can be Buddhas (Podemos ser Budas) me pareció aun mejor, por lo que he decidido compartirla. Es inspiradora, ingeniosa y además dura tan sólo doce minutos. Y ya se sabe, lo bueno si breve…

We can be Buddhas, con subtítulos en español:

Me quedo con la parte en la que dice lo siguiente:

<<“¡Oh! ¿Quién querría ser realmente compasivo? ¡Qué terrible! Ya soy tan miserable por mi cuenta: la cabeza me duele, los huesos me duelen, voy del nacimiento a la muerte, nunca estoy satisfecho, nunca tengo suficiente… Incluso siendo billonario nunca tengo suficiente. Necesito cien mil millones, así soy yo. Imaginen si además tuviera que sentir siquiera el sufrimiento de otras cien personas. ¡Sería terrible!” Pero esta es la paradoja de la vida: cuando ya no estás encerrado en ti mismo [..] puedes ver la naturaleza más profunda de la vida, y puedes salir de este terrible círculo de hierro del yo, mi, mi, mío, como los Beatles solían cantarlo>>.

*La traducción del fragmento de Einstein es mía, sacada de la Wikiquote en inglés. Hay otra versión circulando por Internet, algo más amplia en las últimas frases, en las que habla de la compasión. Según The New Quotable Einstein, de Alice Calaprice, la aquí escrita se considera la más fiel. 

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