La corriente del río jamás se detiene, el agua fluye y nunca es la misma. Las burbujas que flotan en el remanso son ilusorias: se desvanecen, se rehacen y no duran mucho tiempo.

Estos fragmentos son una traducción propia del primero y penúltimos párrafos del Hōjōki, un texto japonés escrito en el año 1212 por Kamo No Chomei durante su retiro en su cabaña en el bosque, y que en español se ha titulado como “Notas desde mi cabaña de monje” o “Canto a la vida desde una choza”.

Ahora moro en mi tranquila residencia. Es sólo una cabaña de tres metros, pero la amo. Cuando voy a la capital a por alguna cosa, puede que me sienta avergonzado de mi apariencia de mendigo, pero cuando retorno siento pena por la gente que veo allí, tan inmersos y preocupados con sus riquezas y sus honores, tan atareados. Si tienes dudas sobre lo que hablo, piensa en los peces y en los pájaros: los peces siempre están en el agua, y aun así no se cansan de ella. Aunque si no eres un pez, probablemente no lo entiendas; los pájaros, por su parte, anhelan vivir en el bosque. Aunque si no eres un pájaro, probablemente tampoco entiendas sus motivos. Mis sentimientos hacia mi tranquila residencia suponen lo mismo. ¿Quién puede entenderlo si nunca lo ha probado?

Mi vida, tal y como la luna menguante, está a punto de acabar. Los días restantes son pocos. Los actos de mi vida entera pueden ser criticados. Una enseñanza budista importante es la de no apegarse a nada en este mundo, y es ahora cuando comprendo que es un crimen amar tanto este retiro. Me he empeñado en vivir aquí de manera silenciosa, lo que quizá también pueda haberse convertido un obstáculo para mi liberación. ¿Por qué estoy perdiendo el tiempo hablando sobre ésta inútil felicidad con tan poco tiempo restante? Esto no es lo que se debe hacer.

En el texto, que se lee en apenas media hora, Kamo No Chomei nos ofrece sus reflexiones sobre su retiro y el porqué de éste. Aunque comienza narrando las penalidades que los habitantes de Kyoto y de Japón en general sufrieron debido a los desastres naturales y a los causados por los propios humanos, no se queda ahí sino que nos da una visión de las penurias en las que el humano corriente está sumido, las cuales compara con su situación de retiro.

Es un texto bellísimo, que gira en torno a dos temas claves: la impermanencia (anicca) y el sufrimiento (dukkha), que son dos de las tres características de la existencia según el budismo. Otro asunto clave tanto en la obra como en el budismo, y sobre el cual el autor reflexiona al final, es el apego. El autor se da cuenta que ha cometido el grave error de haber estado apegado a su retiro tanto como el resto de personas “normales” lo están a su mundo “normal”.

Edito: ver traducción completa en español del Hōjōki

Puedes leer el texto en esta traducción al inglés, o el original en japonés.

Texto inspirado tras leer esta reseña de Cristina Cañizares sobre dicho texto

@ElBudaCurioso

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